SUITE BARTOLINI CON FRESCOS
PUNTOS DESTACADOS
La habitación 112 es mucho más que un espacio con pinturas al fresco; es un testimonio visual del siglo XVIII, bien conservado y presente, que espera a que lo redescubra todo aquel que se detenga, alce la vista y preste atención.
Los frescos de estas paredes no solo ilustran el espacio—, también narran una historia. Cada pincelada se traduce en una palabra, cada figura en el personaje de una narración que sobrevivido a lo largo de siglos hasta llegar hasta nuestros días.
Pintados a mediados del siglo XVIII, los frescos reflejan el gusto refinado de la época: con tonalidades suaves pero luminosas, composiciones equilibradas y efectos de perspectiva que amplían el espacio físico. El techo parece abrirse hacia un cielo idílico, animado por elegantes figuras alegóricas y delicados simbolismos, que evocan la armonía, la virtud y la belleza. Hoy en día, la habitación 112 conserva ese mismo espíritu y sigue desempeñando su función original: acoger, dar cobijo e inspirar.
DETALLES DE LA HABITACIÓN
- 46 m2
- 3 adultos como máximo
- Cama king